Debut Diabetes en niños

El momento del debut de cualquier enfermedad en un niño es crucial, tanto para la familia como para el menor.


El hijo pasa de ser un niño sano a no serlo, a requerir una atención médica especializada y tratamiento farmacológico con unos cuidados específicos, que requieren de un aprendizaje por parte de todo su entorno y un cambio de hábitos.


El impacto emocional suele ser mayor que en los adultos recién diagnosticados, ya que, como veremos en el vídeo, no solo tienen que hacer frente a la enfermedad sino también, a los cambios internos: hormonas, vello, cambios en la morfología corporal... e hitos de cada etapa del desarrollo como aprender a andar, a leer, integrarse en el grupo de amigos.



A menudo, descuidamos la parte emocional del niño, lo que puede derivar en :

- Complicaciones físicas como un peor control de la enfermedad, resistencia a tratamientos, no adherencia a pautas de autocuidado

- Complicaciones psicológicas (rabietas, ansiedad, miedo) y escolares (conductas desobedientes, bajo rendimiento académico).


El menor puede desarrollar teorías fantásticas sobre la causa de su enfermedad, o expresar sus emociones de manera desajustada en otros ámbitos (pe. La escuela) y mostrar oposición a las pautas de autocuidado (pe. No querer hacerse las glucemias).


En ocasiones, a pesar de ser conscientes de esto, son nuestros propios miedos como profesionales o padres los que nos impiden realizar un abordaje del problema. Aunque en otros casos, simplemente no sabemos cómo plantearlo con ellos o cómo detectarlo.



En este video hablamos sobre qué impacto tiene en el menor la enfermedad crónica, qué riesgos conlleva no atenderlo/manejarlo adecuadamente y cómo podemos detectarlo.



María Alonso | Endocrino en red

Psicóloga