Anticuerpos antitiroideos elevados: Anti TPO, tiroglobulina y TSI


Es frecuente encontrarse con anticuerpos antitiroideos: anti TPO (microsomales, tiroperoxidasa), anti tiroglobulina ó TSI (Inmunoglobulina estimulante del tiroides) elevados, a veces incluso con una función tiroidea normal.


Los anticuerpos antitiroideos provocan una inflamación crónica o ,con menor frecuencia, subaguda del tiroides, provocando una inflamación de este, una tiroiditis.


Chica tocando su tiroides

Esta tiroiditis puede provocar hipotiroidismo, hipertiroidismo e incluso favorece la aparición de nódulos tiroideos.


Los anticuerpos nos hablan de la causa de la posible patología o alteración tiroidea, mientras que la función de las hormonas tiroideas (TSH, T4l...) y la ecografía tiroidea nos hablan del efecto sobre la glándula tiroides de dichos anticuerpos.




Un detalle que preocupa mucho son los niveles de dichos anticuerpos, pues a veces los encontramos muy elevados en sangre. Más altos implica mayor capacidad para provocar tiroiditis, pero no supone diferencia relevante a la hora del seguimiento, ni actitud terapéutica.


En el embarazo la presencia de anticuerpos antitiroideos elevados se asocia con mayor tasa de abortos, y dificultad para quedar embarazada, lo que exige un control estricto tiroideo. El objetivo será mantener la TSH en la mitad inferior del rango de normalidad, especialmente durante el primer trimestre del embarazo.

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